lunes, 6 de mayo de 2013

Tensando extremos desde el otro...

Tensando extremos desde el otro, a veces, con los años, resulta ser la forma de dibujarse…
De lo conservador a lo progresista. De lo más teóricamente progresista (en tus convicciones) a lo un poco menos. Del pragmatismo al idealismo. Del idealismo a la realidad. De lo ateo a lo religioso. De lo religioso sólo a la creencia firme en el amor, sin adornos, sin mucho más (o menos). De la confianza al miedo. Del miedo, una y otra vez, a la confianza. De la fortaleza a la debilidad. Y al revés,  de la fragilidad a la fortaleza. De la belleza a la dulzura. De la dulzura a la belleza (con ternura). De lo individual a lo colectivo. De lo social a lo personal. De lo externo a lo íntimo. Y siempre en lo personal e íntimo (como excepción) encontrándome más cómoda, mejor.  
De la necesidad del bullicio cuando el silencio se hace largo, a la búsqueda continua de pequeños silencios, cuando el ruido nos arrastra. De las prisas a la calma. De la calma a la actividad. De la acción a la reflexión. Del pensamiento a la palabra (si se puede hecha actos).
...No es fácil…Para nadie. Pero es así como a veces uno se va sabiendo. Tensando extremos desde lo de ahí afuera. Persiguiendo (aun inconscientemente) el “punto intermedio” que se me antoja que recoge lo mejor de cada parte, de cada extremo, de cada posicionamiento. Que no se olvida de lo bueno de cada postura  (ni, sobre todo, de lo malo que puede tener anclarse sólo en ellas). Buscando  "los matices" que aglutinen las diferencias de lo opuesto.  Descubriendo, incluso, en "los tránsitos",  el término medio entre dos estados más definidos…Tránsitos enriquecidos, amalgamados, de difícil equilibrio, pero de enorme valor y disfrute…Como la primavera, esta primavera inusual que me hace ver el mundo en verde y rojo, de hierba fresca y amapolas, de colores a ratos fríos a ratos cálidos. O al revés. Vivos, en cualquier caso.
Tensando extremos desde el otro y desde ahí afuera, a veces, con los años, resulta ser la forma de dibujarse (y hasta de colorearse…)

viernes, 19 de abril de 2013

Un 19 (de marzo)

...Hablamos y hablamos, nos quejamos vehementemente, nos decantamos por las grandes causas, por los grandes principios teóricos, por los actos de sublimación hacia los grupos "desfavorecidos" socialmente. Eso nos hace sentirnos un poco "mejores"...Pero en el día a día, en lo que no se ve, en lo que no suma, en lo que no cuenta para el resto, en lo que no alimenta nuestra vanidad ni nuestro ego, en las pequeñas cosas, cansadas, poco lucidas, pero absolutamente necesarias, sólo encuentro a unos pocos, o quizás a demasiados para esta devastadora ola individualista que siguió a la post modernidad. Hoy pienso en ellos. Y en mi padre.

Navegar

"Debo volver al mar, al solitario mar y al cielo,
Y sólo pido un buen barco y una estrella para guiarlo,
Y la fuerza del timón, el canto del viento y la vela blanca resoplando,
Y una niebla gris en la faz de la mar y el gris amanecer despuntando"
(John Masefield, Fiebre Marina, en Punset, E.)


"Nacer y vivir en este gigantesco y apasionante laboratorio humano implica una soledad implacable, a veces difícil de superar. Sin embargo, no podemos renunciar a encontrar el sentido de nuestra vida ni a compartirlo con los demás, desde la compasión y el respeto que merecen tantas personas por el esfuerzo inmenso que supone aprender a vivir sin miedo" (Punset, E.)

Nostalgia

Sunday afternoon. The Cuban restaurant, and above all, the company ... Night of laughs and girls, of jazz music, french toast ... And the places that I was walking the November evenings, in Decatur. Today, they come again and again to head…Y la voz de la poesía (Inma Luna), las caricias cercanas, el frío que no hacía esa noche de enero, y las ganas, las ganas de pasar más  tiempo con vosotros, los que más cambiáis.

Fall-Winter 2012...y Leo

Volví. Volví para quedarme más tiempo al lugar donde se habían creado las circunstancias extraordinarias...Esta vez viví al Este, en Decatur... 

7 de Octubre de 2012

6 de Noviembre de 2012

   Es otoño. Llueve. Han pasado ocho años de aquel periódico en blanco y negro que hojeaba ojiplática porque no entendía los grises más oscuros del centro del mapa de US… Hoy lo veo en color y en directo. Y entiendo algo más, pero no demasiado. Sigo mirando a todas partes para aprender y entender más, siendo en palabras ajenas “muy evidentemente extranjera”.

.. La vida es una especie de carambola, donde a veces vivimos nuestras intuiciones, y otras soñamos nuestras pocas realidades…


15 de Noviembre de 2012

 ...Esta ciudad, y sus contrastes, me atrapa tanto como me descoloca...Lo que muta frente a lo que permanece...Una tarde en Brooklyn...


2 de Diciembre de 2012



11 de Diciembre de 2012


29 de Diciembre de 2012

    Leo nació el 24 de Diciembre, después de un parto que terminó en cesárea . Con pelo. Negro. Y ojos rasgados. Sonríe a menudo (sin saber). Mama con ganas, se estira y duerme. Parece tranquilo. Cada rato tiene un ver, a mi hermana, a su padre... Cada rato, es más él. Su madre evoluciona también con ganas y consciencia (aunque ella no lo percibe todavía así). Se están adaptando (con amor, mimo y mucha atención...Como suele ocurrir)... Estamos adaptándonos...

(dos meses después)

...Sentía una "especie de rabia" cuando te cogía en brazos aquella chica mayor, alta y fuerte, que se distraía continuamente, no te colocaba bien la cabecita, y te desarropaba, mientras a mí no me dejaban hacerlo sólo porque tenía tres años, aunque estaba segura de que lo haría con mucha más delicadeza y cuidado... No era consciente de que ese recuerdo existía, hasta que ayer me mandaste el video de Leo y, al mirarlo, vino solo. Tiene tu misma mirada de entonces, brillante, inquieta y tierna.

martes, 11 de septiembre de 2012

A veces la vida se te sale por la boca (II)

A veces la vida se te sale por la boca. Sin digerirla…

Y en esos segundos en los que hemos pasado de la excitación a la calma, del Piazzola fuerte y vivo al Piazzola inspirador y tranquilo, veo, también, una primavera adornada con flores blancas de almendro y amistad, que después de 20 años, no orientó mi camino, sino que lo intuyó. Por hacerme sentir. Y probar, sin saber, dejándome hacer. Por no pensar. Por recordarme que la confianza también te puede sorprender, de pronto, cuando se ha perdido…por invitarme a dejar que la vida y el tiempo decidan qué se queda. .. Y entonces, veo títeres, pasacalles, y un tiovivo parisino, de los de antes, delicado, exquisito, como hecho a mano… entre grandes piedras castellanas de fondo. Y rosas de colores, de todos, y una luna grande, brillante, que se refleja en un estanque, desde donde se ve la ciudad, Madrid, de noche, sin sueño, con sueños (soñar puede ser gratis). Una guitarra de doce cuerdas, y amigos comunes que nos encuentran en el pasado, pero sin que nosotros nos viéramos, sin saberlo. Teatro, acción, focos, y una cámara que me muestra que no se mira igual desde todos los ángulos, ni se oye. Ni se escucha. Despierto a los sonidos con los oídos más abiertos que nunca. Y oigo, y diferencio, y escucho, según toque. Aprendo más del séptimo arte. Y ya no miro igual a la pantalla. Ni a las historias. Historias que se enmarcan en planos y enfoques que percibo más consciente...  

Me veo paseando las calles de un lugar donde fui querida cuando más lo necesitaba, con personas de hoy. Allí, en la barranca, donde el agua y el sol se juntan al caer…Y me reconozco y me acepto en ese período de tránsito.
Un bosque por el que caminamos respirando hondo, abriendo los pulmones, para intentar ensanchar nuestros horizontes al mismo tiempo que aprendemos a sobrellevar nuestras dudas. Unas colinas de viñas, que se bajan despacio, pese a la pendiente, y me templan…hasta navegar el Rín, en Rüdesheim, y saborear la comida típica de la zona, en Walluf. Con vosotros...  

Una ventana, una chica sentada en una cama, una pared, una mirada perfectamente encuadrada y enmarcada que se queda en la retina y te transporta. Líneas rectas y un objetivo humano que lo enfoca. Es Hooper, y sus cuadros. Y nosotros, viéndolos, comentándolos, contándonos…como preámbulo de una tarde-noche en calma, sin tiempo ni prisas. De música de piano, y… sobre todo, de risas y ganas. Por todo y por nada. Por nada, por todo. En algún instante, por algo.


...A veces la vida se sale por la boca y por los ojos…y veo, al girar la cabeza hacia atrás, desde el coche, un azul imposible, impropio de un atardecer, y un rosáceo anaranjado y rojizo que a trazos lo pintan, lo definen, lo graban en la memoria, de un día de fines de verano, de vuelta…

A veces la vida se te sale por la boca (I)

A veces la vida se te sale por la boca. Sin digerirla. Sin apenas masticarla. Y, entonces, las imágenes captadas, las situaciones vividas, y las emociones o sentimientos asociados a esas imágenes y situaciones, se superponen, se entremezclan, e irrumpen en cualquier momento -rara vez durante la vigilia o el sueño, y a menudo en el duermevela - sin orden, sin aviso, sin tregua… Sin que podamos establecer una línea divisoria clara entre todos ellos.

Cuando Violentango y Oblivion suenan juntos, uno detrás de otro, los mundos de la trastienda florecen… Y veo un salón amplio, con techos altos y velas en las ventanas donde un piano, un violín y un bandoneón te cambian el gesto y el ánimo (más cuando es compartido); una tarde de invierno, en los conocidos almacenes de la esquina de Serrano, probándonos ropa de abrigo, bromeando y tomando café calentito. Y, otra, en la que intentábamos organizar nuestros encuentros, para sabernos más, y vestir lo nuevo, a sorbos de un batido de frambuesa en el Mercado de San Miguel, con más sol, y más luz. Frío siberiano, del que cala los huesos, fuera, en un pueblo del Valle, y calidez, de la que dan los incondicionales, dentro, al calor de una hoguera de leña. Un lugar, también allí, en el Sur, donde se cumplieron años –porque en esta ocasión no los cumplisteis vosotros-. Años que se nos antojó que pesarían menos si estabais rodeados de sorpresas, de risas y de cariño (mucho…incluso en algunos momentos, todo).