miércoles, 18 de junio de 2008

Reencuentros

Cuando bajo al Sur, me siento siempre y de nuevo acogida por la vida. Es como si la vida me estuviera esperando con una sonrisa. Con los brazos abiertos… En el barrio, por la calle, la gente se reconoce, se saluda, se paran a hablar de sus cosas, y se despiden con un “hasta luego”. Viven hacia afuera, más en esta época del año. Y eso, en ocasiones, a mí me revuelve; pero en otros momentos, como ahora, me apacigua, me reconcilia. Es como si la dosis de "alegría" o "energía vital" que sabes que existe pero que a veces no ves, te la pusieran delante de los ojos, se te metiera dentro, y luego, creciera en ti, germinara; como si nunca hubiese dejado de ser tuya. Sí, es como si el Sur “me inseminara de vida”. También de alegría. Y de dulzura. Y de sonrisas de acogida. Cuando bajo al Sur, después de cenar, charlo animadamente con mis padres, y en las noches de Quintero, nos solemos ir a la cama después de escuchar sus palabras de despedida. Ayer, eligió al poeta de Moguer, con el que crecí, Juan Ramón Jiménez ...


Y yo me iré. Y se quedarán los pájaros cantando;
y se quedará mi huerto con su verde árbol,
y con su pozo blanco.

Todas las tardes el cielo será azul y plácido;
y tocarán, como esta tarde están tocando,
las campanas del campanario.

Se morirán aquellos que me amaron;
y el pueblo se hará nuevo cada año;
y en el rincon de aquel mi huerto florido y encalado,
mi espiritu errará, nostalgico.

Y yo me iré; y estaré solo, sin hogar, sin árbol
verde, sin pozo blanco,
sin cielo azul y plácido...
Y se quedarán los pájaros cantando.

11 comentarios:

Dulcinea dijo...

...yo también me despido por el momento con un "hasta luego", pero te espero, o bien en el SUR o bien el el ESTE para ver esos atardeceres azules...ESTOY SEGURA.

...Contigo.

A y D

ybris dijo...

Oportuno y bello Juan Ramón.
Pone palabras hermosas a una acogida desde una despedida.

Besos.

Anónimo dijo...

Me ha acordado de aquel verano, cuando éramos niñas, y fuimos a ver la casa de Juan Ramón Jiménez, y la cuadro de Platero...
Un besito. Te quiero mucho

Churra dijo...

Te envidio por la posibilidad de esos reencuentros, a mi tambien me gustaban .
Un beso

mi despertar dijo...

Me ha encantqdo tu blog. lleno de emociones del alma de un poeta

Fernando Sarría dijo...

pues cariño baja más a menudo que seguro que te sienta estupendo...besos.

esperanza dijo...

"...como si la vida me estuviera esperando con una sonrisa".

Vidas llenas de ilusión, por lo que pasó, lo que está pasando y lo que va a pasar.
Vidas sin botox; vidas que fruncen el ceño, ó que aprietan las mandíbulas ó ladean la cabeza. Vidas con arrugas de experiencia, pigmentadas de recuerdos, señaladas con cicatrices...
Vidas llenas de esperanza,...llenas de colores, sabores, olores, texturas y canciones.

Me he puesto contenta, Libertad.

Simplemente Olimpia. dijo...

Siempre dije que decir adiós no es despedirse...que uno puede quedarse allí de donde se marcho...o habitar durante una eternidad el lugar del que se fue.
El Sur...aún redobla en mis oídos su brisa, aún humedece su mar mis labios.
Lo extrañé mientras te leía, pero pude aposentarme en la emoción que me brindó tu relato.
A veces, pocas veces, casi ninguna,...puedo sentir el aire del sur sobre mis mejillas, el salitre en mi pelo, la arena entre mis dedos, el calor bajo mis plantas....
Le debo alguna palabra a mi sur...y a tí todo mi agradecimiento.

Contigo.

Olimpia.

PD; disculpa mi ausencia de palabras, pero tantas veces las pierdo...

Anónimo dijo...

"me inseminara de vida". Estupenda comparación. Algo así me pasa también a mí

Sirena Varada dijo...

Acogida por la vida, reconciliada, alegre...
Libertad, ¡qué palabras tan hermosas! Se trata de que se materialicen en algún lugar y tú las tienes a tu alcance... las tienes en el Sur.

Quiero darte las gracias por tu visita. Me hizo ilusión que también te fijaras en aquellas otras palabras (futuros recuerdos).

Un abrazo y hasta muy pronto.

Clarice Baricco dijo...

Què hermoso reencuentro. Es la vida.


Besos.